7 ago. 2009

El sabor agridulce del empate

El primer tiempo comenzó con imprecisiones de ambos lados. Ninguno de los 2 equipos manejaba la pelota con claridad. Centauro sabía que estaba jugando contra el subcampeón, y que había que dejar los 3 puntos en casa.

Se notaban los nervios en el conjunto local, e Independiente, un equipo acostumbrado a jugar finales, fue quien comenzó a manejar la pelota. Y fue así que Fernando Abarnos salvo el arco de Centauro en un contraataque.

Sin embargo, la última línea de Tirol no estaba tan firme, y Nico Flores sacando provecho de su velocidad, definió como si supiera ante la estirada del 1 visitante.

Y Centauro pudo haberlo definido en otra contra más, pero no se dio. Sabía que tenía que liquidarlo cuanto antes, y salió en el segundo tiempo a matar o morir. Pero fallaba en el último toque.

En una de las tantas llegadas, en la que a Flores solo le quedaba en frente, el arquero tirolense, un defensor lo bajó de atrás con su último recurso. Y se fue a las duchas antes de tiempo. Pero el tiro libre en la puerta del área no prosperó.

Pasaban los minutos, y el gol no llegaba. Y Centauro al ver que no podía, comenzaba a refugiarse atrás, para salir rápido de contra.

Una entrada fuerte del Zurdo Pérez que merecía tarjeta amarilla, fue roja para los ojos del árbitro, y el jugador de Tirol que quiso hacer justicia por mano propia se fue también a los vestuarios. El partido se degeneraba y al juez se le iba de las manos.

Independiente Tirol aprovechaba la confusión y buscaba el empate con centros cruzados. Un cabezazo en el travesaño le dijo que no. Y en la jugada siguiente el cierre salvador de Cesar Pfhal sobre la línea, le negó nuevamente la igualdad.

Pero un nuevo centro que cayó en el área y fue despejado por la defensa local, terminó en la pierna derecha del 10 de Tirol, y su remate en la mano involuntaria del 10 rival.

El árbitro vio penal, aún cuando la mano no había sido ni dentro del área. Todo Centauro protestó. Pero ya era demasiado tarde.

El 1 a 1 cambiaba los papeles de los azules.

A partir de acá, el partido se hizo de ida y vuelta. Se lo perdió Flores nuevamente porque en su gambeta ante el arquero se abrió demasiado y no le quedó ángulo de tiro. Y en la réplica, en el enésimo centro de independiente, Abarnos salió a cortar pero no llegó y el 6 del diablo se encontró, abajo del arco, con la pelota que terminó en el fondo de la red.

Centauro se estaba quedando con las manos vacías. Su D.T., Fernando Borrelli, puso toda la carne en el asador. El local iba con lo que tenía pero no podía.

En una pelota ya perdida, Flores la peleó igual, y metió el centro al corazón del área. Seba Michlig la bajó de pecho, y la pelota le quedó picando. El arquero de independiente salió rápidamente, pero “Mikland” estuvo más rápido y la picó por arriba.

La pelota bajaba lentamente y un defensa parecía llegar. Todo Centauro la soplaba. Y la redonda terminó, finalmente, besando la red. Ahora era la escuadra local la que quería más. Pero solo quedaba tiempo para una nueva expulsión de un jugador de Tirol por juego brusco.

El partido finalizó con un sabor a poco. Lo tuvo Centauro contra las cuerdas a Tirol, lo pudo haber perdido contra un rival difícil, y fue empate finalmente.

Veremos si el punto sirve al final del torneo, para Centauro, que parece un equipo destinado a sufrir.

Lo más valioso que queda es la actitud de Centauro que demostró la fortaleza de un grande y lo supo empatar cuando todo parecía perdido.

Este sábado se jugará la ropa nuevamente ante Bariloche, en el difícil reducto de Villa Alvear. Todos esperan que vuelva a la victoria.

Mauro Gabriel Arévalo

4 comentarios:

Anónimo dijo...

COMO QUE NICO FLORES DEFINIO " COMO SI SUPIERA" ..??? NICO TE ESTAN BOICOTEANDO !!! JA JA JA

gonza dijo...

bien ahi arevalooo, nace una leyenda como victor hugo, como muñoz!!! la semana q viene no te hagas desear tantoooo

Anónimo dijo...

Tal vez si algunos historico hacen un autoanalisis los partidos se ganaran

Arevalo dijo...

jajaj...hay q poner la platita antes la proxima che..jaja